Ni una menos!!! Ni una mujer menos, ni una familia menos!!! Cuando el dolor condiciona a una mujer, todo su círculo se resiente. Mujer si pudieras comprender que no es tu responsabilidad salvar, ni sanar al agresor! Lic. Graciela Salazar.

Desde Generar adherimos a la campaña "Ni una menos". 

Ni una menos!!! Ni una mujer menos, ni una familia menos!!! Cuando el dolor condiciona a una mujer, todo su círculo se resiente.

Mujer: si pudieras comprender que no es tu responsabilidad salvar, ni sanar al agresor!

La violencia tiene dimensiones sutiles que la potencian y transforman en círculos perversos! “soy culpable”; “ya me pidió perdón”; “ te voy a dejar en la calle”; “ yo lo provoque”; “ voy a unirme al enemigo”, “ya pasara”; “yo puedo cambiarlo”; “ te golpeo porque te amo”; “no me animo”, “y…si lo dejo ;será peor”; “sigo por mis hijos”; “ es que me diste celos”; “pobre; estaba ebrio”; “cuando le pasa la rabia es excelente”; “ es…que… pasa que es un buen padre”; …..Podríamos seguir hasta el infinito repitiendo círculos, repitiendo historias; repitiendo golpes, repitiendo maltratos, repitiendo indiferencias, repitiendo silencios que ahogan; agobian y matan. Repitiendo pretextos entre quien ejerce la conducta violenta y quien se somete; sin quererlo, sin saberlo, por temor o por esperanza. Por resignación, o porque su dignidad y autoestima se vulneraron. Libertad condicionada que atrapa a miles de mujeres y les impide liberarse.

Siempre repito, la violencia engendra violencia y el amor engendra amor!!! Por lo tanto se puede asegurar que la violencia y el amor se aprenden; pero también con toda certeza se puedo afirmar que no es justificativo ser un mal aprendido; para continuar repitiendo conductas que dañan y que me dañan.

Innegablemente existen diferencias históricas, culturales, sociales, económicas, que se arraigaron en nuestras comunidades, en los imaginarios colectivos e incluso en los sistemas familiares, escolares, estatales, laborales. Progresivamente estos, se trasformaron en estereotipos que potencian una relación de poder y dominación. Vínculos basados en el sometimiento de la persona, relaciones perversas, toxicas; patológicas. El caos y la confusión se potencia entre víctimas y victimarios que seguramente en algún momento también fueron víctimas.

 

 

Desde afuera de esos círculos, incluso la familia de quien padece violencia nos preguntamos, tratamos de explicarnos: “por qué resiste” o más domésticamente “no entiendo porque aguanta”. Es un problema multicausal, por lo tanto con múltiples interpretaciones; pero sobre todo múltiples dolores que se trasforman en sellos o marcas emocionales que impiden o limitan las posibilidades de reacción. Entre algunas causas, un condicionante muy fuerte es el factor socio – económico; la falta de vivienda y la permanente sensación de desprotección. Se registran casos de intento de suicidio, como única alternativa de superar una situación desbordante; es que la violencia siempre se ejerce sobre quien se considera más “débil”.

Sobrevivir al horror del femicidio es vivir en angustia permanente, incertidumbres, temores constante, no poder bajar la guardia, tener que estar siempre alerta porque aquel a quien tanto ame, se convirtió en mi enemigo. Parte del círculo perverso tiene que ver con la amenaza constante. La vida cotidiana se trasforma en pánico, es muy difícil superar y fortalecer la autoestima de la mujer abusada en cualquiera de sus formas; tiene todas sus energías concentradas en su miedo.

Dramáticamente el miedo se trasmite a las familias y a todo el entorno familiar, padres que viven atemorizados por la vida de su hija, hijos que crecen en la inseguridad y el temor de ver a sus madres sostener el horror, sin poder liberase y liberarlos.

El desarrollo personal, la confianza y el amor a sí mismas son aprendizajes que se instalan en la primera infancia y resultan esenciales para la calidad de las relaciones futuras; en lo personal considero que este es el espacio primordial a ser fortalecido, trabajar con la mujer, primero en su estructura subjetiva, en su interioridad; en su autoestima, su dignidad, su integridad, su libertad; sin descuidar las posibilidades de contención socio afectiva a sus hijos. Paralelo a esto va la judicialización de los hechos; y el denso peregrinar institucional; ya que aún no logramos politicas públicas que den una protección integral e integradora a un problema social grave que se instaló desde hace décadas.

“Indudablemente la conquista de derechos de la Mujer es indiscutida en nuestros días, sin embargo persisten prácticas discriminatorias. Una política pública inclusiva, supone igualdad a partir de la independencia económica de la Mujer, autonomía en la toma de decisiones, participación amplia en el ámbito político y en los Gobiernos Nacionales y supranacionales.

 

 

 

 

 

 

La violencia en cualquiera de sus formas es un hecho privado que se instaló en la agenda pública se torna cada vez más urgente de abordar desde múltiples espacios; porque es un problema multicausal. Visibilizar el problema es un modo de empezar a dar respuestas. Es urgente una política pública de género, que principalmente permita a las mujeres conocer, descubrir, apreciar, elegir otras alternativas de vida. Implica acompañarlas en recuperar la esperanza y confianza en sí mismas. Es posible romper el círculo y no repetir historias; muchas mujeres ya pudieron.

Se requiere aproximar los recursos: asistenciales (corto plazo para no crear otro tipo de dependencia), proteccionales (para dar seguridad, confianza y estabilidad), preventivos (para no repetir historias) y promocionales (para afianzar la voluntad y posibilidad de cambios sustanciales).

 

Aportes e ideas para una Política Publica Inclusiva:

Visibilizar el problema, los aportes de solución, generando diálogos técnicos, orientativos. Impulsar debates abiertos y públicos. Desde mi visión personal es importante trasformar en criterios complementarios equidad de género y equidad social; esto es crear condiciones de igualdad de oportunidades; dar institucionalidad a proyectos educativos, económico y socio productivos que respondan a intereses de la mujer tanto en zonas rurales como urbanas. Aplicar indicadores de equidad e igualdad en cuanto las tasa de empleo, empleabilidad, como en la generación de autoempleo.

Promover e instalar un dialogo sincero y equilibrado sobre los roles femeninos y masculinos, visión inclusiva y equilibrada. El equilibrio es un modo de desandar estereotipos; que se instalaron culturalmente.

Resulta también imprescindible que los medios de comunicación social modifiquen sustancialmente la forma de presentar los problemas relacionados a la violencia de género y/ o cualquier tipo de violencia. Trasformar en noticia comercial situaciones dramáticas crean círculos de mayor perversión, animan e informan sobre distintos usos y modos de ejercer más violencia, generan miedo e inseguridad colectiva. Es parte de su responsabilidad diseñar campañas masivas para erradicar los patrones culturales que estigmatizan a la mujer en su hacer y saber.

Promover instancias de superación educativa orientadas al autoempleo, al empleo y la empleabilidad de las mujeres, diseñando propuestas específicas para territorios urbanos y rurales. Educar para la toma de decisión consiente y decidida. Animar a sostener procesos de cambio.

Articular estrategias de integración entre los planes, programas y proyectos, valorizando la calidad de vida de la mujer en un sentido sistémico. Existen múltiples instituciones que plantean un abordaje de género; paro al estar desarticulados y responder a diferentes intereses económicos y/o políticos, no logran el resultado urgente y necesario.

Propiciar la participación en la gestión, gerenciamiento y liderazgo de emprendimientos productivos asociativos e individuales. (Subsidios y Créditos para el desarrollo de emprendimientos liderados por mujeres)Incluir la visión de la Mujer en los planes estratégicos de desarrollo territorial, especialmente en las zonas rurales, ya que las mujeres campesinas lograron protagonismo en la gestión y desarrollo de sus comunidades.

Optimizar los circuitos de atención a las víctimas, darle racionalidad y celeridad a las acciones, tratamientos y propuestas. Asistencia, justicia y reparación son dimensiones que deben tener simultaneidad; si se trasforman en un peregrinar absurdo y “sin respuestas contundentes y protecciones los sistemas se tornan tan agresivos como aquello que se denuncia. Esto lleva incluso al abandono de la gestión y/o a daños irreparables, como dan cuenta las estadísticas. Agilizar los procesos judiciales, emparentar al poder Judicial con la realidad local es un modo de prevenir.

Seria propicio, que en épocas de elecciones partidarias, quienes buscan cargos ejecutivos y/o legislativos se animen a diseñar propuestas de una política pública de género continua, sustentable, que se refleje en presupuestos suficientes y sostenibles; desde una visión de derechos y de apropiación de los mismos; esto supera ampliamente las propuestas invasivas a la intimidad de la mujer y mucho más al manipulado criterio de cupos.

Lic. Graciela Salazar

Presidenta Cooperativa Generar Lda.

Trabajo Social -. Desarrollo Local Territorial

 

Bibliografía:

Abordajes frente a la violencia familiar desde una perspectiva de género e infancia: fortalecimiento de equipos de trabajo de género / Silvia Chejter ; Violencia Correa ; Gimol Pinto - 1a ed. - Buenos Aires: Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, 2009. . ISBN 978-987-2496-1-1 1. Violencia de Género.

- En la violencia de género, no hay una sola víctima. Investigación sido cofinanciada por el Programa DAPHNE III de la Comisión Europea Save the Children, Febrero de 2011. 

Apuntes de charlas y talleres de Cooperativa Generar Lda.

 

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